Resumen
Recorrido privado a pie de 3 horas por la gastronomía y la cultura de Shanghái desde Xintiandi a través de la antigua concesión francesa hasta la Plaza del Pueblo: 12 platos tradicionales de Shanghai que incluyen albóndigas de sopa, fideos con aceite de cebolleta y cerdo estofado al rojo.
Itinerario
Recorrido privado por la auténtica comida y cultura de Shanghai: más de 12 degustaciones
La variada escena gastronómica de Shanghái puede resultar abrumadora para quienes visitan por primera vez. En este recorrido privado a pie de 3 horas, pruebe una docena de platos tradicionales de Shanghái (albóndigas de sopa, fideos con aceite de cebolleta, pollo seco, cerdo estofado al rojo, pato asado, arroz de loto confitado, rollitos de primavera y más) mientras aprende sobre la arquitectura y la vida cotidiana de las casas de piedra (shikumen) de la ciudad. Elija entre salidas por la mañana, para comer, por la noche o a altas horas de la noche. Su guía nativo de habla inglesa le recomendará restaurantes para que pueda disfrutar del resto de su viaje.
Recorrido privado a pie de 3 horas por la gastronomía y la cultura de Shanghái desde Xintiandi a través de la antigua concesión francesa hasta la Plaza del Pueblo: 12 platos tradicionales de Shanghai que incluyen albóndigas de sopa, fideos con aceite de cebolleta y cerdo estofado al rojo.
Punto de encuentro
Incluido
✓ Incluido
✕ No incluido
Política de cancelación
Cancelación gratuita en la mayoría de los tours hasta 24 h antes del inicio. Condiciones exactas al reservar.
Opiniones
For us, this was less about eating a huge meal than paying attention to several small ones. That rhythm worked for 3 hours.
Practically speaking, the Shanghai meeting point was simple to find, and the food stops came at a sensible pace. There was time to ask what we were eating rather than just moving to the next plate.
The useful part in Shanghai was not just trying food, but knowing what to order again later. I saved two dish names in my phone before the tour ended.
Honestly, this felt like travelling with someone who knew the area, not following a person holding a flag. That difference showed most at Shanghai.

